OpenSea, el mercado online de tokens no fungibles (NFT), ha solicitado formalmente una exención de la regulación de la Comisión del Mercado de Valores (SEC).
En una carta enviada el 9 de abril de 2025 al Presidente del Grupo de Trabajo sobre Criptografía, el Comisario Hester M. Peirce, la empresa expuso sus motivos.
Explicó por qué cree que los mercados de NFT no equivalen a operar como bolsa de valores y agente de valores según la Ley del Mercado de Valores de 1934.
La correspondencia responde a una Notificación de Wells que la División de Ejecución de la SEC envió a OpenSea en 2024.
Según la nota, la empresa había estado operando como agencia de valores y bolsa no registrada.
OpenSea se presenta a la Crypto Task Force para contextualizar la posición de la empresa y solicitar la orientación de la SEC sobre su regulación en relación con los activos digitales.
OpenSea explica las transacciones NFT a la SEC
La carta de OpenSea explica el flujo de trabajo técnico de las operaciones NFT para respaldar su argumento contra la clasificación bursátil.
Según la empresa, las NFT existen en blockchains con funcionalidad de contrato inteligente, como Ethereum, Solana o Polygon.
El proceso de acuñación, o proceso de creación, es la activación del contrato inteligente que se utiliza para producir un ID de token único con metadatos incrustados.
La empresa destaca que, tras la acuñación, las transferencias de NFT se realizan directamente en la blockchain sin que OpenSea medie en las transacciones. En la carta se afirma,
“Esta transferencia descentralizada se produce sin que un intermediario central, como OpenSea, realice la transacción”.
OpenSea argumenta que no es una bolsa según la Ley de Bolsas. La Ley exige la consolidación de las órdenes de más de un comprador y un vendedor mediante normas predeterminadas y no discrecionales.
Hay dos razones principales, argumenta la empresa, por las que no es una bolsa. En primer lugar, OpenSea sostiene que los mercados de NFT no agrupan a varios vendedores del mismo artículo.
Como cada NFT es único, sólo puede haber un vendedor potencial: el propietario en cuestión.
La empresa citó las observaciones de la SEC para dar a entender que los mercados con un vendedor por cada instrumento no son bolsas.
En segundo lugar, OpenSea insiste en que no opera como un centro de negociación ni dicta las condiciones de las operaciones.
OpenSea sostiene que son el protocolo blockchain y los contratos inteligentes, y no OpenSea, los que dictan las condiciones de las transferencias NFT, y que OpenSea sólo ayuda a los usuarios a dar formato a las instrucciones de las transacciones que se ejecutan en la cadena.
OpenSea se opone a ser clasificado como intermediario
La Ley del Mercado de Valores define al corredor como cualquier persona que se dedique a realizar operaciones con valores por cuenta ajena.
La empresa señala la desestimación por el tribunal de demandas similares en el caso SEC contra Coinbase como instructiva para su caso.
La carta destaca varias características que diferencian a OpenSea de los corredores tradicionales:
“OpenSea no actúa como intermediario por muchas de las mismas razones [que el software de monedero de Coinbase], entre otras porque su mercado no ofrece ningún tipo de solicitud o asesoramiento de inversión… ninguna negociación o ejecución de transacciones… ninguna custodia de los activos de los clientes… [y] ningún acuerdo de financiación, procesamiento de documentación de operaciones, realización de valoraciones u otros distintivos de los servicios de intermediación”. [y] sin acuerdos de financiación, tramitación de documentación comercial, realización de valoraciones u otras características de los servicios de intermediación”.
A un nivel más fundamental, OpenSea sostenía que las NFT en sí mismas no son valores según la Ley del Mercado de Valores.
La empresa argumentó que la mayoría de las NFT son objetos de colección o de arte, que se adquieren principalmente por su consumo, novedad o valor estético y no como inversión.
La carta reconocía que, aunque algunas operaciones de NFT se consideraran valores, clasificar los mercados de NFT como bolsas de valores o intermediarios constituiría una extralimitación normativa.
Esta postura refleja la posición de OpenSea de que la naturaleza única de los activos no fungibles requiere una consideración reguladora distinta, en lugar de aplicar marcos diseñados para los mercados de valores tradicionales.
La carta de OpenSea da recomendaciones al NFT
La carta de OpenSea concluía con recomendaciones específicas para que la SEC aborde la incertidumbre normativa en el sector del mercado de las NFT.
La empresa sugirió que las anteriores acciones de aplicación parecían más centradas en ampliar la jurisdicción de la Comisión que en abordar los perfiles de riesgo reales de las plataformas de NFT.
Para resolver esta incertidumbre, OpenSea propuso varias medidas reguladoras concretas. En primer lugar, solicitó a la SEC que estableciera claramente que los mercados de NFT no pueden considerarse bolsas según la legislación federal sobre valores.
La empresa sugiere que la Comisión emita orientaciones informales a corto plazo, como un comunicado interpretativo o un boletín del personal, que aclaren cómo se aplica la Norma 3b-16 a los mercados NFT.
En cuanto a la clasificación de los intermediarios, OpenSea insta a la Comisión a que aclare que los mercados con determinadas características no son intermediarios con arreglo a la Ley de Mercado de Valores.
Estas características implican plataformas que proporcionan diversos tipos de información sobre los NFT.
Sin embargo, no proporcionan valoraciones ni asesoramiento sobre la inversión en NFT, y las plataformas que facilitan la comunicación entre usuarios, pero no facilitan una transacción ni custodian activos digitales.
Esto pone de relieve que estas aclaraciones serían beneficiosas para el ecosistema de la NFT en general, ya que eliminarían la incertidumbre normativa.






