Ideas clave:
- El precio del bitcoin está en el punto de mira, ya que el dólar estadounidense podría caer un 10% si la Fed profundiza en sus recortes.
- Los mercados cotizan a dos recortes, con un tercero visto como posible.
- El precio del BTC puede beneficiarse de un dólar más débil.
Los estrategas de State Street advirtieron en Miami, el 10 de febrero, que el dólar estadounidense podría caer hasta un 10% si la Reserva Federal recorta los tipos más agresivamente de lo que esperan los mercados. Lee Ferridge dijo que los inversores consideraban dos recortes como caso base, pero veían margen para un tercero. La advertencia surgió mientras los operadores evaluaban cómo los cambios de política bajo una posible nueva presidenta de la Reserva Federal podrían remodelar los flujos de capital.
El precio del bitcoin pasó a primer plano porque la debilidad del dólar suele coincidir con una mayor demanda de activos de riesgo. Cuando el billete verde cae, las condiciones de liquidez mundial tienden a relajarse, y los inversores rotan hacia alternativas. Este vínculo macro enmarcó el último debate sobre la dirección del precio del BTC para 2026.
Debilidad del dólar y reacción inmediata del mercado
Walter Bloomberg informó de que Ferridge preveía una caída del dólar del 10% este año si las condiciones financieras se relajaban más. Actualmente, los operadores prevén dos reducciones de tipos, y una tercera se considera posible bajo una presión política sostenida.
Esa reacción se produjo tras las expectativas de que Kevin Warsh, el candidato propuesto por el presidente estadounidense Donald Trump para sustituir a Jerome Powell, podría favorecer una flexibilización más rápida.

La herramienta FedWatch de CME Group mostró que los mercados se alineaban con una senda prudente, esperándose el primer movimiento en junio. El actual rango objetivo de la Reserva Federal se sitúa entre el 3,50% y el 3,75%, anclando las hipótesis sobre los tipos a corto plazo.
Este cambio se produjo porque los menores rendimientos reducen el atractivo de los activos denominados en dólares para los inversores extranjeros.

Según datos de Bloomberg, el índice del dólar estadounidense tocó recientemente su nivel más bajo en cuatro años. Históricamente, una moneda más débil relajaba las condiciones financieras y fomentaba la rotación transfronteriza de capitales. Esa reacción reflejó ciclos anteriores en los que la expansión de la liquidez coincidió con el impulso al alza del precio del bitcoin.
Los analistas de Grayscale afirmaron que el bitcoin cotizó más como un activo de crecimiento que como oro digital en los últimos trimestres. Esa clasificación vinculaba el comportamiento del precio del bitcoin a la liquidez macroeconómica más que a los flujos defensivos. A medida que se estrechan los diferenciales de tipos, los inversores extranjeros suelen aumentar la cobertura de divisas, lo que amplifica la presión vendedora del dólar.

Unos tipos de interés estadounidenses más bajos tienden a comprimir los rendimientos reales, y los rendimientos comprimidos suelen redirigir el capital hacia activos de beta más alto. Esta dinámica apoyó las subidas del precio del bitcoin durante las anteriores caídas del dólar. Sin embargo, la relación siguió siendo inconsistente en plazos más cortos.
La reciente estructura del mercado mostró una recogida de beneficios y los cambios de posición atenuaron el impacto de los movimientos de las divisas. Los operadores ajustaron su exposición al persistir la incertidumbre en torno a la política monetaria. Esta reacción sugirió que el precio del Bitcoin no seguía mecánicamente cada caída del dólar.
Liderazgo político y lógica de producto
Bloomberg informó de que el posible liderazgo de Kevin Warsh en la Reserva Federal podría inclinar la política hacia una flexibilización más rápida. Los inversores consideraron esa perspectiva como un factor estructural para los mercados de divisas. De confirmarse, una postura más moderada probablemente aceleraría los flujos de cobertura y alteraría la asignación global de carteras.
Unos tipos más bajos suelen reducir los costes de financiación y ampliar los canales de liquidez hacia los mercados especulativos. El precio del bitcoin tiende a responder cuando el exceso de liquidez entra en los activos de riesgo. Este efecto se produce porque los activos digitales se negocian continuamente y absorben rápidamente los movimientos de capital.
Los asignadores institucionales también reevalúan la exposición a las divisas cuando aumentan los costes de cobertura. Vender dólares para proteger los rendimientos extranjeros añade una presión incremental sobre el tipo de cambio. Este bucle de retroalimentación puede apoyar indirectamente el precio del BTC al debilitar la moneda de referencia utilizada para la liquidación del comercio mundial.
Aun así, el sentimiento de riesgo más amplio sigue siendo decisivo. La volatilidad de las acciones, las tensiones geopolíticas y las señales reguladoras pueden anular los efectos de las divisas. Por tanto, los inversores sopesaron la relajación macroeconómica frente a la dinámica de posicionamiento y beneficios.
Los mercados observan ahora la reunión de junio del Comité Federal de Mercado Abierto como próximo punto de inflexión. Si los responsables políticos confirman el primer recorte de tipos, los operadores volverán a evaluar la probabilidad de un tercer movimiento más adelante en el año. La dirección del precio del bitcoin dependerá probablemente de si la expansión de la liquidez se acelera junto con la renovada debilidad del dólar.






