Ideas clave:
- Las acciones del sector de las criptomonedas se quedaron por detrás de las de las grandes tecnológicas, ya que Coinbase y Circle siguieron registrando pérdidas.
- Los legisladores de la UE han impulsado la regulación de las criptomonedas en los ámbitos de las finanzas descentralizadas (DeFi), los NFT y el staking.
- Securitize esperaba recaudar 400 millones de dólares con su salida a bolsa.
Las acciones del sector de las criptomonedas cayeron más que las de las principales empresas tecnológicas, ya que Coinbase y Circle obtuvieron resultados inferiores a los del mercado estadounidense en general. Esta caída se produjo al mismo tiempo que bajaban los precios de los activos digitales, los legisladores europeos revisaban la normativa sobre criptomonedas y Securitize avanzaba en su plan de salida a bolsa.
La caída puso de manifiesto cómo las acciones del sector de las criptomonedas seguían ligadas a los bajos precios de los tokens. La caída del bitcoin por debajo de los 60 000 dólares afectó al ánimo del mercado, mientras que el descenso del ether hacia los 1 500 dólares ejerció presión sobre los beneficios de las plataformas de intercambio y el interés de los inversores.
Las acciones del sector de las criptomonedas se quedan atrás mientras los activos digitales caen
Los datos de «The Kobeissi Letter» revelaron que Coinbase y Circle cayeron un 69 % y un 72 %, respectivamente, respecto a sus máximos históricos. Esa caída hizo que las acciones de las empresas de criptomonedas quedaran por debajo de las de las grandes empresas tecnológicas durante el último retroceso del mercado.

Oracle, Salesforce, Netflix y Palantir perdieron entre un 48 % y un 57 % respecto a sus máximos. El índice S&P 500 solo bajó un 3,5 % respecto a su máximo reciente. Esa diferencia puso de manifiesto que los inversores consideraban que las acciones vinculadas a las criptomonedas suponían una exposición de mayor riesgo.
Esta divergencia se produjo tras una caída más acusada de los activos digitales. El bitcoin amplió su caída hasta superar el 54 % respecto a su máximo de octubre, mientras que el ether cotizaba un 69 % por debajo del máximo del año pasado.
La caída de los precios de las criptomonedas afectó directamente a las empresas del sector que cotizan en bolsa. Coinbase presentó unos ingresos del primer trimestre que no alcanzaron las expectativas de Wall Street. Este resultado reforzó las preocupaciones sobre los volúmenes de negociación, los ingresos por comisiones y la actividad de los inversores particulares.
Circle también se vio sometida a presión a pesar de su modelo de negocio basado en monedas estables. Los inversores valoraron la acción como si fuera un sustituto de las criptomonedas, y no como una empresa de pagos «defensiva». Esa reacción vinculó el rendimiento de sus acciones al riesgo general del mercado.
La reacción del mercado puso de manifiesto una clara división entre las acciones de las grandes tecnológicas y las de las criptomonedas. Las empresas relacionadas con la inteligencia artificial siguieron atrayendo capital, mientras que las acciones de las criptomonedas perdieron impulso.
Las regulaciones sobre las criptomonedas aumentan la presión sobre las acciones del sector
La Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo ha instado a la Comisión Europea a revisar varias actividades relacionadas con las criptomonedas. El informe abarcaba las finanzas descentralizadas, el staking, los tokens no fungibles y los servicios de préstamos y créditos.
La propuesta formaba parte de una resolución de iniciativa propia redactada por el diputado belga Johan Van Overtveldt. En ella se pedía a la Comisión que evaluara si la MiCA debería abarcar otras actividades relacionadas con los activos digitales.

El comité también abogó por una mayor tokenización en el sector de los servicios financieros. Se mostró a favor de las stablecoins denominadas en euros e instó a que se analizaran más a fondo las nuevas estructuras de mercado.
El informe se someterá a votación en el pleno el 7 de julio. Si se aprueba, se convertiría en la posición política oficial del Parlamento. Sin embargo, no modificaría la MiCA ni crearía obligaciones legales directas.
El momento seguía siendo importante para las acciones del sector de las criptomonedas. Los inversores suelen descontar el riesgo regulatorio antes de que la normativa entre en vigor. Esa tendencia se observó en empresas relacionadas con las plataformas de intercambio, las stablecoins y la tokenización.
La regulación de las criptomonedas también ha provocado una división dentro del sector. Las empresas con licencia y clientes institucionales podrían beneficiarse de unas normas más claras. Las plataformas más pequeñas podrían tener que hacer frente a mayores costes si los legisladores amplían la supervisión.
El proceso de la UE demostró que la MiCA ya no era el último paso en materia de política. Los legisladores habían empezado a analizar las lagunas en torno a las actividades que se desarrollaban al margen de las normas de los mercados centralizados.
Las acciones de empresas de criptomonedas se enfrentan a la prueba de cotización en Securitize
Securitize ha dicho que espera recaudar 400 millones de dólares con su salida a bolsa. La empresa ha llevado a cabo la cotización mediante una fusión con Cantor Equity Partners II.
La empresa dijo que el número de accionistas que rescindieron sus acciones antes del cierre de la operación fue menor de lo esperado. Ese resultado ayudó a preservar el capital del fideicomiso y respaldó los ingresos previstos.
Las acciones de Cantor Equity Partners II subieron tras la actualización sobre los reembolsos. Este movimiento demostró que los inversores seguían apostando por algunas empresas de infraestructura de criptomonedas a pesar de la debilidad de los precios de los tokens.
Securitize se centra en los valores tokenizados, un sector vinculado a activos del mundo real y a las finanzas reguladas. Esta línea de negocio se diferencia de las plataformas de negociación al contado porque se centra en las emisiones institucionales.
Se esperaba que la operación se cerrara el miércoles, siempre que los accionistas la aprobaran y se cumplieran otras condiciones. Una vez cerrada la operación, la empresa resultante tenía previsto cotizar con el símbolo SECZ en la Bolsa de Nueva York.
La salida a bolsa supuso para los inversores otra prueba en el mercado público sobre la demanda de tokenización. Además, se produjo en un momento en el que las acciones del sector de las criptomonedas tenían dificultades para separar los fundamentos empresariales de los precios de los activos digitales.
El momento elegido por Securitize entrañaba cierto riesgo. Los inversores particulares se habían vuelto más selectivos a la hora de invertir en criptomonedas tras la última caída. Ese contexto podría influir en la evolución inicial de la cotización una vez que la acción salga a bolsa.
Aun así, la operación demostró que los mercados de capitales seguían abiertos para determinadas empresas del sector de los activos digitales. Los inversores parecían más dispuestos a respaldar infraestructuras reguladas que negocios especulativos vinculados a tokens.
La próxima prueba para las acciones del sector de las criptomonedas vendrá dada por el intento del bitcoin de recuperar los 60 000 dólares y las elecciones de la UE del 7 de julio. Un revés en cualquiera de estos dos frentes podría mantener la presión sobre Coinbase, Circle y otras empresas del sector que cotizan en bolsa.






