Ideas clave:
- El sentimiento del precio del Bitcoin alcanzó un miedo histórico, ya que la presión de los derivados dominó los flujos de negociación.
- El posicionamiento de liquidación favoreció las presiones alcistas a pesar de la débil estructura del mercado.
- Los datos sobre la cadena y el flujo apuntaban a riesgos invernales en fase inicial, no a una recuperación confirmada.
El precio del Bitcoin cotizó bajo una fuerte presión, ya que el sentimiento se desplomó a mínimos históricos durante el fin de semana, planteando dudas sobre la estabilidad a corto plazo.
Los analistas siguieron las lecturas del miedo, los datos de liquidación y las señales en cadena para evaluar si el mercado estaba formando una base o se deslizaba más profundamente hacia una fase correctiva.
El movimiento se produjo tras un fuerte deterioro del posicionamiento en derivados y del apetito por el riesgo en las principales bolsas. Los participantes en el mercado sopesaron las señales de sobreventa del precio del BTC frente a la debilidad estructural, lo que dejó las perspectivas muy equilibradas.
El contexto del mercado detrás de la tensión en el precio del Bitcoin
El precio del bitcoin entró en la semana en medio de señales contradictorias, ya que los indicadores de pánico chocaron con la asimetría de la liquidación. Esta tensión era importante porque los mínimos del ciclo anterior se formaron cuando el sentimiento se desplomó más rápido de lo que se ajustó el descubrimiento de precios.

El contexto más amplio del mercado reflejaba agotamiento más que capitulación impulsada por el pánico. Los precios se mantuvieron elevados en comparación con los mínimos de ciclos anteriores, aunque el impulso interno se debilitó al dominar la actividad los flujos impulsados por el apalancamiento.
Este entorno reflejaba las transiciones de finales de ciclo, en las que primero cambió la psicología, seguida de una prolongada formación de bases. La palabra clave siguió siendo el precio del Bitcoin (BTC), ya que los operadores anclaron sus decisiones en si la estabilidad a la baja podría mantenerse sin una renovada demanda al contado.
Colapso del sentimiento y desequilibrio de liquidación
El renombrado experto en mercados Michaël van de Poppe dijo que las lecturas del sentimiento del precio del Bitcoin mostraban condiciones históricamente vinculadas a los mínimos del mercado. Observó que el Índice de Miedo y Codicia de las Criptomonedas cayó a 5 durante el fin de semana, y luego se estabilizó en 7, marcando su nivel más bajo registrado.
Van de Poppe también señaló que el índice diario de fuerza relativa del precio del Bitcoin (BTC) cayó a 15, lo que indica unas condiciones de sobreventa profunda.
Estas lecturas aparecieron por última vez durante el mercado bajista de 2018 y el desplome de marzo de 2020 COVID-19, periodos que precedieron a fases de estabilización.
Argumentó que dicha compresión permitió al precio del Bitcoin (BTC) evitar una ruptura inmediata hacia los 60.000. La implicación era que los operadores ya estaban posicionados a la defensiva, reduciendo la presión de venta marginal.

Los datos de CoinGlass reforzaron ese desequilibrio mediante la agrupación de liquidaciones. Su mapa de calor mostraba más de 5.450 millones de dólares en liquidaciones cortas acumuladas si el precio subía aproximadamente 10.000.
Por otra parte, mostró 2.400 millones de dólares vinculados a un barrido bajista. Este sesgo sugiere que la cobertura forzada de posiciones cortas podría amplificar cualquier reacción alcista sin nuevos catalizadores.
Debilidad estructural del precio del Bitcoin y dominio de los derivados
Los datos de CryptoQuant mostraron que el precio del Bitcoin cotizaba por debajo de su media móvil de 50 días, cerca de 87.000, y aún más por debajo de la media móvil de 200 días, en torno a 102.000. Esta brecha reflejaba una fase de revalorización tras el repunte anterior, más que una continuación de la tendencia.

La puntuación Z del precio de la empresa fue de menos 1,6, lo que indica que el precio de Bitcoin (BTC) cotizó por debajo de su media estadística. Históricamente, estas condiciones se alinean con la presión vendedora y el agotamiento de la tendencia, lo que a menudo conduce a una consolidación prolongada en lugar de a rápidos repuntes.
Darkfost, colaborador de CryptoQuant, destacó el creciente dominio del lado vendedor en los mercados de derivados. El domingo, el volumen neto mensual de compradores se volvió marcadamente negativo, con menos 272 millones, mientras que la relación comprador-vendedor de Binance cayó por debajo de uno. Este cambio mostró que los vendedores agresivos abrumaban a los compradores pasivos.
Esta estructura fue importante porque los volúmenes de futuros superaron a los flujos al contado durante el declive. Sin una mayor acumulación al contado, los repuntes impulsados por los derivados corrían el riesgo de desvanecerse rápidamente.
Bajo los altos precios surgen señales de riesgo invernal
XWIN Research Japón enmarcó la situación actual como un riesgo de inicio de la fase invernal enmascarado por unos precios nominales elevados. Sus analistas argumentaron que el invierno reflejaba los cambios entre la oferta y la demanda y el comportamiento de los flujos de capital, no los niveles absolutos de precios.
Señalaron que la lectura de 14 del Índice de Miedo y Codicia ya indicaba un miedo extremo, a pesar de que el precio del Bitcoin cotizaba muy por encima de los rangos invernales anteriores. En ciclos anteriores, el sentimiento se debilitó primero antes de que el precio se ajustara completamente, creando un reconocimiento retardado.
Los datos de los flujos corroboraron esa opinión. En 2024, aproximadamente 10.000 millones de dólares en entradas ampliaron la capitalización del mercado, mientras que en 2025, más de 300.000 millones de dólares en entradas coincidieron con una capitalización del mercado en descenso. Esa divergencia sugería una persistente presión vendedora estructural que absorbía el nuevo capital.
Las métricas de beneficios en cadena también se debilitaron. Las ganancias realizadas disminuyeron aunque los precios se mantuvieron elevados, lo que apunta a un debilitamiento del impulso interno más que a una fortaleza impulsada por la acumulación.
Base del coste de la ballena y paralelismos históricos
Los datos de la cadena mostraron que las ballenas que poseían entre 100 y 1.000 Bitcoin cotizaban a un precio inferior a su base de costes realizada, cerca de 69.000. Esta condición apareció por última vez después de un máximo histórico en junio de 2022, cuando el precio se mantuvo por debajo de ese nivel durante aproximadamente siete meses.
Ese paralelismo histórico era importante porque los precios realizados de las ballenas a menudo servían como anclas de comportamiento. Una negociación sostenida por debajo de él reflejaba distribución o venta forzada, más que acumulación.
El analista Jelle añadió cautela a más largo plazo al señalar que los anteriores mínimos del mercado bajista se formaron por debajo del retroceso de Fibonacci 0,618. Para el ciclo actual, ese nivel se situó cerca de 57.000, con escenarios bajistas más profundos que se extenderían hacia 42.000 si se repitiera la historia.
El precio del Bitcoin (BTC) se enfrentó a su siguiente inflexión mientras los operadores observaban si la presión de los derivados se aliviaba antes de que volviera la demanda al contado. Una estabilización por encima de los mínimos recientes requería la absorción de los flujos de venta y no sólo el sentimiento.
Si no se logra ese equilibrio, se corre el riesgo de confirmar una prolongada fase de consolidación de la base, en lugar de una rápida recuperación.






