Ideas clave
- La Ley CLARITY podría hacer que la orientación sobre el capital fuera más urgente para los reguladores estadounidenses.
- Las normas de capital criptográfico son ahora el centro de atención del Senado, mientras los bancos se preparan para una actividad más amplia de activos digitales.
- Seis senadores republicanos afirmaron que la ponderación del riesgo de Basilea puede impedir que los bancos participen.
Los republicanos del Senado están presionando a los reguladores bancarios estadounidenses para que redacten normas de capital criptográfico más claras para los bancos, mientras el Congreso avanza en una legislación más amplia sobre activos digitales. Seis senadores republicanos, encabezados por Cynthia Lummis, enviaron una carta a la Reserva Federal, la FDIC y la Oficina del Interventor de la Moneda.
Argumentaron que las normas actuales podrían impedir a los bancos participar de forma significativa en los mercados de activos digitales. La presión se produce cuando la Ley CLARITY está cobrando impulso y podría ampliar el alcance de la criptoactividad bancaria.
La Ley CLARITY en el punto de mira en medio de los debates sobre las normas de criptocapital
La carta estaba firmada por los senadores Lummis, Bill Hagerty, Dan Sullivan, Bernie Moreno, Ted Budd y Jon Husted. Se envió a la Vicepresidenta de Supervisión de la Reserva Federal, Michelle Bowman, al Presidente de la FDIC, Travis Hill, y al Interventor de la Moneda, Jonathan Gould.

En medio de los debates sobre la Ley CLARITY, los senadores pidieron a los reguladores que crearan un nuevo marco de capital para los activos digitales. Dijeron que cualquier tratamiento debería reflejar los riesgos reales del activo, no sólo la tecnología utilizada para registrar la propiedad.
Este punto es importante porque muchas actividades de activos digitales se asentarían en los balances de los bancos. Los bancos podrían tener que mantener capital contra esos activos antes de ofrecer servicios relacionados.
Los legisladores afirmaron que las normas sobre el capital criptográfico deben ser neutrales con respecto a la tecnología siempre que sea posible. En su opinión, los bancos deberían poder participar sin dejar de gestionar el riesgo con las herramientas de supervisión existentes.
¿Por qué son importantes las normas sobre criptocapital según la Ley CLARITY?
El momento es importante porque la Ley CLARITY está avanzando en el Congreso. Como se ha informado anteriormente, el proyecto de ley pretende establecer un marco más amplio de estructura de mercado para los activos digitales.
Si se aprueba, podría autorizar a los bancos a realizar más actividades dentro del balance. Eso podría incluir la custodia de activos digitales, la liquidación u otros servicios vinculados a los mercados tokenizados.
Los senadores dijeron que este cambio requerirá una orientación clara sobre el capital. Sin ella, los bancos podrían evitar el sector o dejar la actividad a empresas menos reguladas.
La carta también hacía referencia a las recientes directrices de la agencia sobre los valores tokenizados. Los reguladores afirmaron que, en general, los valores tokenizados deberían recibir el mismo tratamiento de capital que sus homólogos no tokenizados.
Los legisladores quieren que ese principio se aplique a más activos digitales. Argumentan que la tecnología de la propiedad no debe determinar por sí sola los costes de capital.
La norma de Basilea se enfrenta a nuevas presiones de los republicanos del Senado
El mayor objetivo de la carta era el marco del Comité de Basilea. Sus normas asignan una ponderación de riesgo del 1.250% a algunos activos digitales, incluidos ciertos criptoactivos sin respaldo, lo que ha avivado aún más los debates, ya que la Ley CLARITY sigue estando en el punto de mira.
Ese cálculo puede resultar pesado para los bancos. Una ponderación del riesgo del 1.250%, multiplicada por un coeficiente de capital mínimo del 8%, arroja una exigencia de capital igual a la exposición total.
En términos sencillos, un banco podría necesitar un capital igual a la cantidad de cripto que posee. Los senadores dijeron que este planteamiento no se basaba en una evaluación calibrada del riesgo real que plantean los activos digitales.
Reconocieron que el cripto conlleva riesgos. Entre ellos, la volatilidad, la liquidez del mercado, los controles de custodia y las deficiencias operativas, que mantienen aún más en debate la Ley CLARITY.
Aun así, afirmaron que esos riesgos son mensurables y pueden abordarse mediante la gestión habitual del riesgo bancario. También señalaron que muchos activos digitales se negocian en mercados mundiales transparentes y líquidos.
La petición añade presión a los reguladores mientras Washington trabaja en la regulación de las criptomonedas. También muestra cómo la política de capital puede decidir si los bancos pueden competir en los mercados de activos digitales.
Para los bancos, el debate no es sólo sobre el permiso. Se trata de si el coste del capital hace que la participación sea práctica.






