Ideas clave
- Grayscale afirma que la recuperación del bitcoin depende de la política de la Fed y de la Ley CLARITY.
- Los retrasos en la Ley CLARITY podrían seguir minando la confianza de las instituciones en las criptomonedas.
- Galaxy ha rebajado a un 50 % las probabilidades de que se apruebe la ley en 2026, ya que se acaba el tiempo en el Senado.
Grayscale ha rebatido las predicciones de otra caída del 80 % del bitcoin, afirmando que el próximo mínimo del ciclo podría depender de la política más que del pánico. El bitcoin ha caído recientemente por debajo de los 60 000 dólares tras una fuerte corrección en las operaciones con activos tangibles. El activo se encuentra ahora más de un 50 % por debajo de su máximo de octubre, cercano a los 125 000 dólares.
Aun así, Zach Pandl, director de investigación de Grayscale, calificó este movimiento como una caída cíclica dentro de una tendencia alcista a largo plazo. En su última nota destaca dos aspectos a tener en cuenta: la política de la Reserva Federal y la Ley CLARITY en el Senado.
Grayscale analiza la recuperación del bitcoin en el contexto de los riesgos de la Ley CLARITY
Grayscale ha dicho que el escenario base para el bitcoin no es una caída automática. La empresa ve una posibilidad en la que el bitcoin podría estar ya cerca de su mínimo si varios riesgos se disiparan al mismo tiempo.
Eso depende de que la Ley CLARITY se apruebe en el Senado. También depende de que Strategy mejore su balance y de que la Fed evite nuevas subidas de los tipos de interés.
Pandl dijo que la caída se produjo tras un cambio de tendencia en la «estrategia de cobertura frente a la devaluación». Esa estrategia había servido de apoyo al bitcoin, al oro y a la plata, ya que los inversores se protegían contra la debilidad de las divisas.

El cambio se produjo cuando los mercados empezaron a anticipar subidas de los tipos de interés. Una política monetaria más restrictiva por parte de la Fed puede hacer subir los rendimientos en dólares y reducir la demanda de activos de riesgo.
El oro también sufrió una corrección desde sus máximos, lo que respalda la opinión de Grayscale de que el bitcoin no era el único que bajaba. La caída parecía más bien un reajuste generalizado de los precios de los activos tangibles.
El retraso de la Ley CLARITY mantiene a las instituciones al margen
La Ley CLARITY sigue siendo clave en el debate sobre la recuperación del bitcoin, ya que podría cambiar las normas estadounidenses sobre las criptomonedas. El proyecto de ley tiene como objetivo aclarar en qué casos los activos digitales se consideran valores, materias primas u otros instrumentos.
Esa cuestión jurídica es importante para las bolsas, los fondos, los promotores y las empresas que cotizan en bolsa. Sin unas normas más claras, es posible que los grandes inversores mantengan unos límites de riesgo muy estrictos.
El proyecto de ley salió adelante en la Comisión de Banca del Senado el 14 de mayo con 15 votos a favor y 9 en contra. Según Reuters, todos los republicanos lo apoyaron, junto con dos demócratas.
Sin embargo, el futuro de la ley sigue siendo incierto. Alex Thorn, de Galaxy Research, ha rebajado las probabilidades de que se apruebe la Ley CLARITY en 2026 del 60 % al 50 %, citando el calendario del Senado.
Thorn dijo que la revisión a la baja se debía principalmente a una cuestión de timing. Aún no se ha fijado ninguna votación en el pleno, ni se ha publicado ningún texto conjunto de las comisiones de Banca y Agricultura.
Entre los temas pendientes siguen estando las normas éticas y las disposiciones de protección de los promotores inmobiliarios. Hay otros proyectos de ley que también compiten por el tiempo del Senado antes del receso de finales de julio.
Grayscale considera que la política de la Fed será la próxima prueba de liquidez
Para que se cumpla el escenario pesimista de Grayscale, tienen que darse ambos factores desencadenantes: que la Ley CLARITY se estanque y que la Fed suba los tipos de interés debido a una inflación persistente.
Esa combinación podría ejercer aún más presión sobre el bitcoin. Cuando suben los tipos de interés, el capital suele dirigirse hacia los bonos del Tesoro y alejarse de los activos especulativos.
La empresa no presenta ese caso como su principal previsión. Lo describe como un escenario condicional que los inversores pueden seguir a través de las señales de política económica.
Si el Senado tiene un calendario para principios de julio, las perspectivas legislativas mejorarían. Las declaraciones de la Fed, los datos de inflación y las previsiones de tipos de interés marcarán la tónica macroeconómica.
Pandl también argumentó que una caída del 80 % parece menos probable que en ciclos anteriores. Mencionó un mercado alcista más moderado y una demanda institucional más resistente.
Ese argumento es importante porque los ETF de Bitcoin y las empresas de gestión de activos han cambiado la estructura del mercado. Sus flujos aún pueden afectar al precio, pero también generan una demanda más sólida en momentos de tensión.
Además de la Ley CLARITY, Grayscale también ha destacado el apoyo a largo plazo que aportan las stablecoins, la tokenización, los futuros perpetuos regulados y la creciente demanda de infraestructuras digitales. Estos temas no eliminan el riesgo a corto plazo, pero sí ofrecen a los inversores una guía más clara para valorar si la recuperación del bitcoin se mantendrá.






